Sobre mi

Hola, mi nombre es Shayna Lee y hoy te quiero contar un poco sobre mi y de cómo llegué hasta aquí. Desde el 2020 he explorado diferentes ideas de negocio y todas, por alguna razón fracasaron. Me desanimé, me frustré y desistí de emprender. En febrero del 2021 me enteré de que estaba esperando un bebé. Tenía 8 semanas de embarazo. Estaba muy feliz y ansiosa de aventurarme en esta nueva travesía de convertirme en mamá. A mi semana número 11 de embarazo, en un chequeo de rutina me entero de que mi bebé no tenía latidos. Se me nubló el mundo y mi corazón se partió en mil pedazos (Aún me encuentro reconstruyéndolo). Las ganas de emprender con una nueva idea de negocio no volvió jamás, de hecho, no tenía ganas de nada y es que luego de haber perdido a mi primer bebé, yo me encontraba en un lugar muy oscuro. No entendía el por qué Dios me dió la oportunidad de ser mamá y luego me la arrebató. Le reclamé mucho y me sentía infeliz. Esto, hasta que poco a poco y gracias a la ayuda de mi esposo y familia fui recuperando la Fe, esperando que algún día se me concediera el deseo más grande de mi corazón, ser Mamá. Todos los días hablaba con Dios y le prometía que si me otorgaba la oportunidad de ser mamá por segunda vez, le llamaría Faith (Fe en inglés). Pasa un tiempo… En Julio de 2021 descubro que estaba embarazada nuevamente. Mi corazón saltó de asombro, alegría y emoción. Al fin veía luz. 9 meses esperándola con ansias y así como prometí, le llamé Faith Amaila.
Era lo que mi corazón más anhelaba, lo más aterrador y a su vez hermoso que me ha tocado vivir. Desde eso, he cambiado, crecido y madurado muchísimo. Después de convertirme en Mamá, he descubierto que no hay nada que uno ame más en la vida que a los hijos, estén con nosotros o angelitos en el cielo. Convertirme en mamá me ha devuelto el deseo de emprender y de luchar día a día por nuestro futuro. Con el tiempo y sanando un día a la vez, he vivido para y con un propósito. Puede que en el momento de oscuridad no lo viera claro, pero si no fuera por todo lo que me ha tocado vivir, hoy yo no estaría aquí conectando con tantas mujeres extraordinarias a través de mi emprendimiento, no estaría aquí diciéndote que si haz pasado por una pérdida de embarazo, te abrazo muy fuerte, no estaría diciéndote que a pesar de que vivas días oscuros, al final volverás a sonreír y que te aseguro que aunque no lo puedas ver hoy, en la vida todo tiene un propósito, TU TIENES UN PROPOSITO.
Con amor, Shayna.